Galería con contraseña, permisos de publicación por escrito y discreción con los proveedores. La privacidad se acuerda antes, no después.
Por Hernán Duque · Octubre 2026
Desliza
He fotografiado celebraciones de familias, empresarios y personalidades donde la discreción no era una preferencia, sino una condición. En ese contexto aprendí que la privacidad no se improvisa: se diseña, antes del evento, junto a la pareja y su planner.
La intimidad también se documenta con respeto.
Contratar no es autorizar publicar
El uso de imágenes debe acordarse por escrito y puede limitarse por persona, momento o canal: nada de redes, solo álbum familiar; nada de rostros de invitados, solo la pareja. La autorización explícita protege a todos los que están en la foto.
La galería es privada por defecto
Toda entrega se hace en una galería con contraseña y enlaces controlados, sin descargas públicas. Tú decides quién entra, con qué vigencia y si las descargas de alta resolución están habilitadas. La galería abierta por enlace es la excepción, no la norma.
Un equipo discreto también coordina mejor
Conocer protocolos, accesos y responsables reduce interrupciones y protege a invitados, proveedores y familia. Trabajo con equipos pequeños, sin flash invasivo en momentos íntimos, y con la misma discreción durante la edición: quién ve las imágenes antes de la entrega también se acuerda.
«La confidencialidad no es una promesa publicitaria: es parte del oficio.»
Hernán Duque · Fotógrafo
El archivo también merece cuidado
Galerías privadas, enlaces controlados y una política clara de conservación forman parte de una experiencia profesional. Puedes pedir en cualquier momento el retiro de una imagen concreta o de todo el material de cualquier canal.
Cuatro acuerdos antes del día
Autorización de publicación por escrito, con alcance definido.
Galería con contraseña y vigencia que tú controlas.
Equipo reducido y protocolo acordado con el planner.
Política clara de conservación y retiro de imágenes.
Escrito por
Hernán Duque
Hernán Duque lleva +15 años y más de 800 celebraciones documentadas en Colombia y 12 destinos internacionales. Su trabajo combina dirección editorial y narrativa documental, con base en Medellín.
El portafolio dice qué estilo te gusta; el contrato dice qué pasa si algo sale mal. Estas son las cinco preguntas que realmente importan antes de reservar.